REFLEXIONES

La sombra: todo aquello de nuestra personalidad que no aceptamos

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La Sombra es uno de los arquetipos principales de lo inconsciente colectivo según la psicología analítica de Carl Gustav Jung. La sombra es la parte oculta de nuestra mente. De ahí que resulte tan difícil mirarla cuando surge. Tenemos que reconocerla como parte nuestra y finalmente aceptarla.  Todos nos enfrentamos a diario con la sombra de nuestro ser. Es aquello que no nos gusta de nosotros y que camuflamos para sufrir menos. La reconciliación con esta compañera de viaje no solo es necesaria e         imprescindible, sino una de las tareas más importantes de nuestra vida, siendo la condición previa para nuestro proceso de crecimientos e integración. La sombra es solo uno de los dos polos de nuestra mente y no es suficiente aceptarla, sino que tenemos que también hay que decirle si, tu perteneces a mi ser. Es allí donde comienza realmente el verdadero proceso de transformación personal. En este segundo sentido, la Sombra es la parte inferior de la personalidad, la suma de todas las disposiciones psíquicas personales y colectivas que no son asumidas por la consciencia por su incompatibilidad con la personalidad que predomina en nuestra psique. Estos contenidos rechazados no desaparecen, y cuando cobran cierta autonomía se constituyen en un agente antagonista del yo, que mina los esfuerzos de éste. Por otra parte, en la conciencia también se produce en ocasiones una sensación de desequilibrio, producida por la añoranza de aquello que no aceptamos o no sabemos encontrar en nosotros mismos: de ahí el carácter marcadamente ambivalente de lo inconsciente, que según los casos puede actuar tanto como recuerdo antagónico, que pone de manifiesto las carencias del yo consciente como en alivio compensatorio de esta misma insuficiencia.